| Fiesta del Inti Raymi en el Noroeste Argentino |
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La celebración original del Inti Raymi, se realizaba todos los años en la antigua capital del Imperio Inca, en Cuzco, Perú, para homenajear al sol. En la época de la Conquista, la Ceremonia, considerada como una fiesta pagana opuesta a la religión católica, fue prohibida por el Virrey Francisco Toledo.
Durante varios siglos, la Ceremonia no se realizó, hasta que en 1944, artesanos e intelectuales cuzqueños se organizaron para recuperarla. Actualmente esta Fiesta Popular recrea la festividad incaica, y atrae a miles de personas de todas partes del mundo, que desean presenciarla.
El festejo del Inti Raymi, es una tradición que aún se conserva en diferentes localidades de América Latina. Se lleva a cabo en el solsticio de invierno (21 de junio: una de las fechas sagradas del calendario ceremonial de los Pueblos Andinos) y tiene un gran contenido ritual y simbólico. Inti Raymi es la Fiesta del Sol y el inicio de un Nuevo Ciclo Agrícola.
En el Noroeste Argentino también resurgió la antigua tradición de celebrar el Inti Raymi. En diferentes pueblos se conmemora esta fecha y se realizan recreaciones de la Ceremonia Andina con cantos y danzas ancestrales para rendir culto al sol.
Los días 20 y 22 de junio se realizará el Inti Raymi en el Anfiteatro Municipal de Santa María (388km al norte de la Capital de la Provincia Catamarca) con entrada gratuita.
El 20 de junio tendrá lugar la velada nocturna a la "espera de la salida el sol" y el viernes 20 se hará la ceremonia de la "salida del sol". Luego, diferentes conjuntos de danza (Yawar Waina y Allpa Maska) participarán de escenificación de este rito milenario.
Durante la Fiesta, habrá también visitas guiadas a sitios arqueológicos, peñas folclóricas, charlas y conferencias arqueológicas, exposiciones de artesanías y productos regionales Santamarianos.
La fiesta del Inti Raymi se convierte, en un atractivo turístico y cultural, que busca revalorizar las tradiciones ancestrales, reconociendo y difundiendo las prácticas milenarias que, aún, siguen celebrando los pueblos originarios americanos.
La participación en este tipo de festividades constituye una buena oportunidad para acercarse al pensamiento filosófico-espiritual andino, y a la forma en que estas comunidades se relacionaban con la naturaleza y con el cosmos.
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