La ciudad de San Carlos de Bariloche, se encuentra ubicada en la Patagonia Argentina, al oeste de la Provincia de Río Negro.
Uno de los atractivos principales de esta Ciudad turística y de sus alrededores, son sus encantadores paisajes, con combinaciones de montañas, lagos, arroyos, y bosques. Pero este entorno natural no permanece inalterable durante todo el año, sino que luce de diferentes maneras según la época.
El 21 de marzo comienza el otoño en el hemisferio sur, y con él aparecen interesantes cambios cromáticos: un espectáculo natural donde el color y la vegetación son los principales protagonistas; y donde las distintas tonalidades que adquieren las hojas de los árboles crean un ambiente maravilloso y único, que invita a la contemplación.
Generalmente se asocia Bariloche con: invierno, nieve y esquí.
Sin embargo, esta Ciudad ofrece alternativas turísticas para todas las estaciones del año.
Durante el invierno, cuando llega la nieve, Bariloche se tiñe de blanco; en primavera resurge la naturaleza y retornan los colores, que se van enfatizando a medida que se aproxima el verano.
En otoño, aparecen los amarillos, rojizos y anaranjados, generando un fuerte contraste con los grises, blancos y azules de las montañas y los lagos.
Por todo esto, es imposible afirmar que para visitar Bariloche existe una época del año mejor que otra.
Cada estación tiene su encanto particular y ofrece distintas opciones, que deben ser evaluadas según los gustos y preferencias personales.
Si el invierno se presenta como la estación ideal para los deportes de nieve, y para la contemplación de deslumbrantes paisajes nevados; el otoño ofrece el clima perfecto para realizar un amplio abanico de actividades de aventura como caminatas, travesías 4x4, mountain bike, rafting, etc y para deleitarse con la calidez de los paisajes otoñales.
Los paseos tradicionales, en esta época del año, se destacan por el contraste de colores que presenta el paisaje, con una sorprendente gama cromática, que va desde el blanco de las cumbres nevadas a los azules intensos de los lagos; y a los verdes, rojizos, amarillos, anaranjados, tierras y violáceos que tiñen los frondosos bosques.
Entre las especies vegetales, que durante el otoño se encargan de dar esa coloración especial a Bariloche y a sus alrededores, se encuentran: la lenga y el ñire, que antes de perder sus hojas con las primeras nevadas, toman distintas tonalidades que van de los rojizos a los anaranjados y amarillos; y los álamos cuyas hojas se van tornando de color dorado.
El otoño y sus colores son, además, una señal de que pronto vendrá el invierno, y en la Ciudad de San Carlos de Bariloche empezarán los preparativos para la inauguración de la nueva Temporada de Nieve (en el Cerro Catedral, el centro de esquí mas grande de Latinoamérica).
Algunas de las excursiones tradicionales que se pueden realizar en Bariloche son:
Centro Cívico: en este paseo se puede visitar la Plaza Expedicionarios del Desierto, que se encuentra rodeada por los típicos edificios de piedras, construidos en la década del 40. Entre ellos se destaca el Edificio Municipal con su famoso reloj, que se convirtió en un punto de referencia y encuentro para turistas. La calle Mitre, funciona como paseo de compras y en ella se pueden encontrar diferentes restaurantes, casas de té, chocolaterías y tiendas de artículos regionales.
Circuito Chico: es un trayecto de 62 Km., que se realiza bordeando la costa del Lago Nahuel Huapi, desde donde se obtienen las mejores vistas panorámicas para disfrutar al máximo el recorrido.
Algunos de los lugares que se pueden apreciar en este circuito son: el Cerro Campanario, la Colonia Suiza, la Isla Huemul, Bahía López y el Hotel Llao Llao.
Parque Nacional Los Arrayanes e Isla Victoria: El bosque de arrayanes, ubicado en la península de Quetrihué, es una formación arbórea única en el mundo. Al finalizar el verano, estos árboles centenarios se cubren de pequeñas flores blancas, y durante el otoño maduran sus frutos color negro brillante.
La Isla Victoria, es una gran reserva natural de flora autóctona y exótica, donde se pueden realizar paseos y caminatas.
Conocer la Ciudad de San Carlos de Bariloche y sus alrededores en otoño puede ser una experiencia inolvidable, tanto para los turistas que la visiten por primera vez, como para los que ya hayan estado durante otras estaciones del año.